¿Qué es el yoga?

27 mayo, 2018
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Esta parece ser, sin lugar a dudas, la pregunta más sensata por la cual empezar. De hecho, muy pocos se habrán atrevido a entrar en una clase, extender un mat en el suelo y ponerse en el “perro mirando abajo” sin antes preguntarse en qué consiste el yoga.

Personas que practican en lugar de entrenar, van descalzas, se pliegan y se extienden en posturas imposibles, respiran por la nariz a pesar del esfuerzo, cantan mantras, cierran los ojos, se tumban, se sientan a meditar y salen de clase serenas y relajadas. Visto por primera vez, el yoga puede resultar cualquier cosa menos familiar. Por eso, conocer el significado, el sentido de la práctica y lo que se sabe sobre sus orígenes puede ayudar a muchas personas a adentrarse en este mundo sin miedo y con curiosidad.

El término yoga proviene del sánscrito (la lengua clásica de la India) y procede del verbo yuj, que significa colocar el yugo, a dos bueyes, por ejemplo, para unirlos. En español, palabras como la misma “yugo” o “conyugal” vienen de la misma raíz indoeuropea. Por tanto, en definitiva, yoga significa literalmente unión.

¿Pero unión de qué? ¿No se trataba de hacer ejercicio, estirar y relajarse?

Para los yoguis y las yoguinis (así se denomina a los y a las practicantes de yoga), esta unión se refiere en primer lugar a la unión con uno mismo. Es decir, a la fusión armónica de todos los niveles del ser humano, que incluyen cuerpo, mente y espíritu. Para entenderlo mejor, piensa en aquellas situaciones de tu vida importantes, divertidas o placenteras en las que estás tan concentrado, presente, absorto y consciente que el tiempo parece pararse por completo, solo hay presente, tu mente detiene su flujo habitual y el resto del mundo deja de importarte absolutamente. Seguro que alguna vez has experimentado algo así aunque no sepas cómo. Eso es yoga. Y los yoguis lo practican – en forma de posturas corporales (asanas) y otras técnicas de respiración y meditación que iremos viendo – para entrenarse y aprender a acceder a ese estado de paz en cualquier situación y en cualquier momento. De hecho, el objetivo final del yoga es poder llevar ese estado a todos y cada uno de los instantes de tu vida cotidiana, sean como sean. Así que no, el yoga no “sólo” consiste en hacer ejercicio, estirar y relajarse.

Por otro lado, los yoguis consideran que profundizando en ese estado de pausa y de presencia total también se alcanza una segunda unión: la del individuo con el Cosmos. Se trata de la experiencia de sentirse uno, una misma cosa, con todo lo que es, con toda la existencia que hay en la Tierra y en el Universo. Quizás has percibido algo parecido observando el mar, rodeado de montañas o bajo una noche estrellada. Esa sensación de saber que eres insignificante ante la inmensidad que te rodea pero que al mismo tiempo formas parte inseparable de todo lo que hay a tu alrededor. Eso también es yoga. Y, en este sentido, el yoga se considera como uno de los sistemas de desarrollo personal y espiritual más antiguos que se conoce.

¿Entonces, el yoga es una religión?

No. El yoga no es una religión porque carece de dogma. Es un conocimiento universal que no propone ninguna teoría, sino una práctica de vida completa a través de la cual el individuo puede desarrollar todo su potencial, más allá de las limitaciones de su cuerpo y de su mente. El yoga se experimenta. Por lo tanto, puedes ser católico, protestante, musulmán, judío, budista, agnóstico o ateo y practicar yoga sin ningún tipo de interferencia en tus creencias.

Aún así, es cierto que los yoguis sienten una esencia en su interior y que, bajo una perspectiva espiritual, buscan la unión del ser individual con el ser universal. Pero, aunque no te sientas cómodo con esta percepción, puedes seguir practicando yoga sin ningún reparo. Simplemente no cantes los mantras o no sigas aquello que te hace sentir a disgusto. Céntrate en la parte física, en las posturas, en la respiración. Concéntrate en cómo está cada rincón de tu cuerpo cuando practicas, avanza en la práctica de asanas y “sé” cada postura de manera consciente. El yoga, sea como sea que lo practiques, generará un enorme beneficio en tí.